AGRADECE UN DÍA MÁS
Muchas son las veces en las que he leído en el internet artículos que recomendaban a los lectores de edad avanzada agradecer por un nuevo día. ¿Pero qué nos trae un nuevo día cuando ya hemos alcanzado la tercera etapa? La tercera edad se caracteriza por una serena tristeza que es la acumulación de penas y eventos tristes. No es una etapa feliz, pero puede ser una etapa tranquila y satisfecha por una vida bien vivida, y por ofrecer al universo hijos que lo van a enriquecer. Al llegar a la vejez desaparece la necesidad de hacer esfuerzos; las preocupaciones disminuyen, pero la soledad aumenta. En realidad, la soledad no es sinónimo de tristeza; a menudo estar solo es una ansiada tranquilidad, es el momento de aprovechar el silencio para reflexionar y ordenar nuestros pensamientos; es entonces cuando la falta de ruido y de grandes responsabilidades se vuelve nuestra mejor amiga