ESA NOCHE EN LO DE MI ABUELO - del libro CUENTOS DEL MÁS ACÁ Y DEL MÁS ALLÁ. Marina Oppenheimer - Amazon
Mis abuelos vivían a una media hora de mi casa y, cuando niña, solía ir a visitarlos los sábados. A mi abuelo le encantaba jugar a la canasta pero detestaba perder, así que, a pesar de mis pocos años, yo había aprendido a tolerar su frustración cada vez que le ganaba una mano. Ese sábado yo había llegado un poco más tarde que de costumbre y él me estaba esperando con la puerta abierta. En esa época no abundaban los atracos y la gente vivía mucho más confiada que hoy en día. El almuerzo ya estaba listo y mi abuela iba y venía de la cocina con los habituales spaghetti al pomodoro y el bol de queso rallado. Debo decir aquí que mi abuela odiaba la cocina pero, por suerte, mi abuelo no. Nunca en mis largos años de vida comí spaghetti como los de mi abuelo. A pesar de que, en esa época, yo no sabía mucho de cocina me sabía la receta de memoria: un huevo por persona, media taza de harina por persona, sal, y una cucharita de aceite de oliva. Hacer un círculo de harina para encajonar los huevos...